Marcelo González Riquetti es un piloto apasionado por el deporte extremo. A mediados de los 80 en su natal Cuenca, Ecuador, se aventuró con las motos y el karate y luego agregó los patines. Estando en Nueva York, mientras patinaba por las calles impulsándose al sujetarse de autos y colectivos, lo vio el mago David Copperfield y le sugirió dedicarse a las acrobacias. Así surgieron sus shows, llamados “Motpaka” (Moto, patín, karate). En 2001 estuvo en Tucumán y así se lo describió en la crónica del 1 de abril. “Parecía una película de acción de Hollywood”, comenzaba la nota titulada “Vértigo y emoción en el cerro San Javier”. La foto lo muestra bajando del cerro con la camioneta en dos ruedas. “Fue la exhibición más original que realicé en mi vida. Por primera vez bajé con una camioneta en un cerro con tantas curvas. Antes de empezar la prueba y al ver el terreno, no sabía cómo podía terminar, pero por suerte todo salió muy bien”, dijo en la conferencia de prensa posterior.
Ese día no se cortó el tránsito en el cerro. “Nunca habíamos visto algo así. Era como estar observando un espectáculo por televisión”, dijeron los espectadores. González Riquetti dijo que antes había actuado como doble en varias películas de acción “pero ya no lo hago más. A mí me gusta ser protagonista y luego tener reconocimiento de la gente. Los aplausos son algo incomparable”. Ya entonces había recorrido 188 ciudades del mundo con su espectáculo. Esa tarde hizo tres recorridos en el cerro. Primero bajó desde la Primera Confitería con patines; después subió con una moto, pero en una sola rueda, y por fin descendió con la camioneta en dos ruedas. Al otro día hizo exhibiciones en el autódromo del parque 9 de Julio y el sábado 7 de abril estuvo en el Hiper Libertad. Las fotos muestran algunas secuencias de ese día, además de las de su coequiper boliviano Juan Carlos Valdas, que atravesaba el fuego con la moto. En Tehuacán digital se difundió hace poco su experiencia por México, ahora a los 68 años.
En la entrevista dice con la misma pasión: “Vivo para esto”. Y concluye: “Este día es el mejor de mi vida, y el de mañana será mucho mejor”.